Reduciendo marchas, ¡sí!
Bien, he vuelto. Mi cabeza vuelve a estar en orden... o eso creo (mi capacidad de auto-engaño ha quedado patente a estas alturas). Si más no, parece que he refrenado mi comportamiento semi-paranoico basado en nada. Esto de querer ir despacio y hacer carreras a la ves es ciertamente complicado.
Nota mental: a partir de ahora tengo que medir más mis palabras y pararme a pensar como te lo vas a tomar.
Pregunta al foro masculino: ¿Por qué cuando os ponemos un ejemplo basado en un hecho pasado os lo tomais como un reproche?
By the way, es interesante ver que no soy la única que se monta películas mentales ilógicas.
¿Qué he aprendido de la discusión del sábado?
1- No he de dar por hecho que si te ofrezco algo hoy cuentes con que lo mantengo en el tiempo; te lo tengo que ofrecer de nuevo en la siguiente ocasión. ¿Por qué? No tengo ni idea, pero parece ser que los ofrecimientos llevan fecha de caducidad.
2- Puedo ser tan o más cabezota que tú, pero no mandarte a tomar viento tuvo una grata recompensa.
3- Por algún motivo crees que te voy a estar echando todo en cara a la mínima ocasión. No sé con qué te has topado hasta el momento, pero tomaré paciencia hasta que veas que yo no soy así.
4- Esto no lo he descubierto, simplemente lo he confirmado: el messenger es un arma de doble filo bastante peligrosa. La próxima vez te llamo y nos ahorramos una amarga hora de discusión absurda.
Pero, si me preguntan cómo ha ido el fin de semana, solo puedo esbozar una gran sonrisa, pues me ha sentado como una semana de vacaciones. Porque cuando entraste en el coche, todo rastro de mal rollo se esfumó al instante. Porque pasar la noche a solas contigo ha sido más que agradable ( ¡y divertido, no lo voy a negar!). Porque me encanta observarte cuando duermes, con esa expresión tuya - siempre tan seria y concentrada - relajada por el sueño.
Dejemos aquí la pastelería, que os tendré que inyectar insulina en vena.
Lo que me importa realmente es haberme dado cuenta de que mis comeduras de cabeza eran absurdas, que disfrutas estando conmigo del mismo modo que yo contigo; y con eso tengo suficiente.

Kazz dijo
Just a few quick notes !
1 - Las ofertas serían estáticas y permanentes en el tiempo si las personas lo fuesen a su vez. Sin embargo, las personas son de todo menos estáticas y permanentes, ergo las ofertas cambian con las personas.
2 - Las mujeres siempre son más cabezotas, inamovibles, y con cierta tendencia a la no-razonabilidad cuando se trata de temas interpersonales.
3 - No es plausible negar que una cierta mayoría de mujeres de este mundo - y lo digo sin ánimo de ser misógino en forma alguna -, al menos en el hemisferio occidental, tienden a reservar toda una colección de perlas que lanzar a la pareja cuando se tercie. Y como ya se sabe, más vale precavido...
4 - Te lo dije ! =)
BonusTrack: La probabilidad de que una chica en qualquier tipo de relación desarrolle paranoia, ya sea ésta transitoria o permanente, es inversamente proporcional a la vida social o familiar de la otra parte de la relación.
^^!!!
7 Octubre 2009 | 10:23