Publicidad:
La Coctelera

Yo Siempre Tengo Razón

Seguir observando el pasado no te aportará un futuro mejor...

Categoría: My Mind

7 Octubre 2009

Reduciendo marchas, ¡sí!

Bien, he vuelto. Mi cabeza vuelve a estar en orden... o eso creo (mi capacidad de auto-engaño ha quedado patente a estas alturas). Si más no, parece que he refrenado mi comportamiento semi-paranoico basado en nada. Esto de querer ir despacio y hacer carreras a la ves es ciertamente complicado.

Nota mental: a partir de ahora tengo que medir más mis palabras y pararme a pensar como te lo vas a tomar.

Pregunta al foro masculino: ¿Por qué cuando os ponemos un ejemplo basado en un hecho pasado os lo tomais como un reproche?

By the way, es interesante ver que no soy la única que se monta películas mentales ilógicas.

¿Qué he aprendido de la discusión del sábado?

1- No he de dar por hecho que si te ofrezco algo hoy cuentes con que lo mantengo en el tiempo; te lo tengo que ofrecer de nuevo en la siguiente ocasión. ¿Por qué? No tengo ni idea, pero parece ser que los ofrecimientos llevan fecha de caducidad.

2- Puedo ser tan o más cabezota que tú, pero no mandarte a tomar viento tuvo una grata recompensa.

3- Por algún motivo crees que te voy a estar echando todo en cara a la mínima ocasión. No sé con qué te has topado hasta el momento, pero tomaré paciencia hasta que veas que yo no soy así.

4- Esto no lo he descubierto, simplemente lo he confirmado: el messenger es un arma de doble filo bastante peligrosa. La próxima vez te llamo y nos ahorramos una amarga hora de discusión absurda.

Pero, si me preguntan cómo ha ido el fin de semana, solo puedo esbozar una gran sonrisa, pues me ha sentado como una semana de vacaciones. Porque cuando entraste en el coche, todo rastro de mal rollo se esfumó al instante. Porque pasar la noche a solas contigo ha sido más que agradable ( ¡y divertido, no lo voy a negar!). Porque me encanta observarte cuando duermes, con esa expresión tuya - siempre tan seria y concentrada - relajada por el sueño.

Dejemos aquí la pastelería, que os tendré que inyectar insulina en vena.

Lo que me importa realmente es haberme dado cuenta de que mis comeduras de cabeza eran absurdas, que disfrutas estando conmigo del mismo modo que yo contigo; y con eso tengo suficiente.

servido por endal 3 comentarios compártelo

30 Septiembre 2009

Parémonos a pensar

Porque ni te entiendo a ti, ni me entiendo a mi.

Supongo que debe ser por la novedad de la situación; vivir por primera vez una situación así me hace darme cuenta de la poca experiencia que tengo en este campo a mi edad.

Hace un mes irrumpiste en mi vida. Es poco dirás. Sí, lo es. Pero por mucho que he intentado que las cosas sucedieran despacio, los hechos se han ido pisando los talones.

Más bien tengo la sensación de que empezamos al revés. Con tres miradas y un jugueteo de manos en menos de un minuto, tuvimos suficiente para pasar juntos toda la noche y no querer que se hiciera de día. Dos días se hicieron demasiado largos sin vernos, no te lo pensaste dos veces a venir a pasar otra noche conmigo. Y dos días después, arrancamos 15 minutos de nuestras agendas para compartir aunque fueran 100 metros de recorrido hasta el tren.

Y entonces, el viernes me dejaste esperando una llamada que anunciara tu llegada, tal y como habíamos quedado. Ciertamente ese sábado salí convencida de pasar de de ti, pero lo arreglaste respondiendo a mi perdida a las 5 de la mañana para comprobar si estaba bien. Muy bien, todo el mundo se equivoca, todos nos emborrachamos y nos olvidamos de llamar a alguien; reconozco que no fue para tanto. Simplemente es algo que me molesta muchísimo que me hagan. Pero no puedo resistirme a tu ojitos si me pides perdón.

Así que vuelta a empezar, siguen las conversaciones de largas horas en el mesenger, y volvemos a conseguir unos minutos entre semana que, como no, saben a poco.

Y entonces, oh! sorpresa! Mis padres anuncian que se van de viaje improvisado, así que tenemos la casa libre. Pero ya tienes tus planes familiares. Me mosqueo, pero bueno, son cosas planificadas con tiempo, no las puedes cambiar. Así que reducimos las esperanzas a que llegues a una hora razonable el sábado y puedas venir. Y entonces el destino te gasta una de esas bromas pesadas que tanto le gustan. Un accidente de coche y no puedes ir al acto programado. Superada la preocupación, vemos la luz y sucumbimos a las ganas de cuidarte y de que te cuide; te vendré a buscar a tu casa.

No quepo en mi de gozo, así que me dirijo a mi destino previo, acto social al que ya me había comprometido a ir. Y entonces te desdices de nuevo. Vale, tienes fiebre... lo entiendo, sí... aunque yo preferiría estar contigo si tuviera fiebre y me cuidaras... Vale, sí, hace muy poco que nos conocemos, está bien, no corramos.

Al fin, el jueves nos vemos. Voy a tu casa, a ver cómo estás y cuidarte un poco. No mantenemos nuestra palabra y pasa lo que teníamos tantas ganas de que pasara. De hecho, consigues hacer salir esa faceta de mi que, hasta ahora, estaba medio escondida.

Y el fin de semana me ofrezco a hacerte compañía, ya que tus amigos irán a esa fiesta a la que tanto te apetecía ir y no puedes. Pero no, de nuevo tienes compromisos familiares. Y entiendo que tu familia te quiera ver, pero me empieza a tocar la moral. Por lo menos al principio expresabas desagrado por no poder quedar, ahora lo ves ya como algo normal.

Se acerca el próximo fin de semana, del que hemos hablado desde el primer día, pues mis padres no estarán en casa y podremos estar juntos sin tener que mirar el reloj. Y resulta que se te ha olvidado. Y me pregunto, ¿cómo lo haces para olvidarte si hace 4 días hablábamos de cuántos condones íbamos a comprar para este fin de semana?

Y es entonces cuando me empiezo a dar cuenta de que nuestras conversaciones ya no son como al principio, ya no me dices las ganas que tienes de hacerme de todo, ni que te gustaría estar conmigo en ese momento... ¿dónde ha quedado aquello de que lo que pasó el primer día no es algo normal en ti?  Y me siento como una paranoica, creo que pienso demasiado. Al fin y al cabo, no habíamos establecido ningún tipo de compromiso ni relación. Y me parece bien, no busco compromiso por ahora, y menos con alguien a quien acabo de conocer. Pero me pregunto si soy la única que se está involucrando sentimentalmente, la única que no solo siente atracción sexual, sino también estímulo intelectual. Tal vez, para ti solo sea sexo. Y si es así, tampoco me importaría, si lo establecemos de mutuo acuerdo y antes de que mi cerebro decida dejarse llevar por el fantaseo. Pero entonces, ¿por qué cuando hablas das por hecho que esto va por largo, sin fecha de caducidad? Con lo que tu matizas siempre el vocabulario, no creo que lo digas por decir. Entonces, ¿qué es? ¿Estás tan perdido como yo? Porque yo lo estoy mucho. Tengo miedo a enamorarme de ti, y que para ti sea solo un juego. Tengo miedo de creer que me enamoro de ti, y enamorarme de la situación.

Y conforme escribo estas líneas me doy cuenta de lo que me pasa. Tengo miedo, sí, eso es lo que me pasa. Miedo dejarme llevar, a dejar pisar mi orgullo y que me dañen de nuevo.

Dime, ¿qué es lo que esperas de mi?

servido por endal 5 comentarios compártelo

14 Julio 2009

Recuerdo ... ¿recuerdo?

Llevo todo el día descolocada.

De hecho, hace días que me llegan notícias sorprendetes que me tienen bastante alucinada. No se si tanto por las notícias como por la protagonista.

Y una de estas notícias ha venido acompañada de un recuerdo. Pero el recuerdo que yo guardaba como algo completamente cierto e intancto, ha resultado estar faltado de bastantes detalles.

Y me ha desmontado un poco, porque... ¿somos lo que hemos vivido, no? Luego, somos lo que recordamos, porque si no lo recordamos, es como si no lo hubieramos vivido... Pero, ¿que pasa si 5 años después descubres que tu recuerdo no era tal y como pensabas?

Es realmente extraño, aunque a la vez agradable puesto que ahora cuadran más las sensaciones con el recuerdo. Pero no por eso deja de ser una sensación parecida a cuando se engancha un vinilo...

Y el rugido de la aguja rayando el disco no deja de mezclarse en mi celebro junto a toda la nueva información que he recibido estos días, creando miles de "¿Qué hubiera pasado si hubiera hecho esto o lo otro?"

En fin, me voy a dormir, a ver si hoy a nadie le da por llamarme de madrugada, que parece ser que se esta conviertiendo en costumbre por mis alrededores.

servido por endal 3 comentarios compártelo

4 Mayo 2009

 

 

Yo buscaba a alguien con quien compartir sonrisas,
alguien con quien compartir pensamientos, recuerdos y momentos.

Alguien que me sonrojara al mirarme a los ojos,
alguien que me hiciera sentir especial con pequeños detalles.

Alguien que viera la vida desde el mismo prisma extraño con que yo distorsiono la realidad,
alguien que tuviera las mismas ocurrencias absurdas,
alguien que fuera tan torpe y despistado.

Alguien con quien poder tener conversaciones absurdas,
alguien con quien poder hablar sinceramente, pudiendo abrir el corazón.

Alguien a quien me apeteciera abrazar durante horas sin hacer nada más.

Alguien a quien me comería a besos, alguien q me encendiera con una sola mirada.

Y apareciste tú

Tú y tus cambios de rumbo impredecibles que me desconciertan cada vez que creo haber asumido la realidad.

Tú y tus noches de buscarme para luego negarte.

Tú y tus abrazos largos y cálidos.

Tú y tus dulces besos olvidados.

Tú y tus negativas de nuevo.

Tú y tus abrazos y besos otra vez.

Tú... y tu novio...

Tú y tus juegos a los que no puedo seguir jugando si quiero mantener la cordura.

Tú y lo que podría haber sido y no será, pues mi mente ha cambiado de rumbo. Ya no voy a esperar ninguna noche especial más, ya no voy a mantener viva la llama de la esperanza.

Porqué he aprendido a apreciarte como amigo, y eso no lo quiero perder. Así que lo voy a conservar del único modo que sé, guardándolo de las incoherencias, a salvo del desquicio.

 

 

Tags: amor, amistad, yo, chicos

servido por endal sin comentarios compártelo

16 Abril 2009

Batidora de pensamientos...

Llevo muchos días sin escribir y ciertamente lo hechaba de menos. No es que no quisiera hacerlo antes, pero básciamente no encontraba el momento. Sí, la excusa de siempre, pensareis. Pues cierto. Pero cierto es también que entre el trabajo, boloña, la família y otros quéhaceres no doy abasto.

Y me colapso. Me colapso por pensar demasiado, porqué hay demasiados temas en los que pensar, demasiadas preocupaciones que se arremolinan en mi mente y no me dejan ver nda claro.

Me he propuesto ir tema a tema, paso a paso. Por lo menos parece que algunas aguas vuelven a su cauce, aunque no va a ser fácil. Para otros temas, parece ser que he tomado ya determinaciones. ¿Será cierto o me estoy engañando a mi misma de nuevo? Y luego quedan aquellos temas en los que no he podido para mucho a pensar, pero que cada vez la respuesta es mas simple y obvia... y es la que menos me gusta.

Sí, lo sé, texto sin sentido, pero así va mi cabeza últimamente.

¡Sed felices y a disfrutar del sol aunque caiga granizo!

servido por endal 6 comentarios compártelo

9 Febrero 2009

Una nit eminent

Una nit eminent,

El vent bufa violent,

I camines pel carrer

Com si fossis un fantasma.

Una llàgrima a la galta,

Un disgust al fons del cor;

Arrossegues el dolor

De no poder saber.

De no saber el perquè

D'aquest patir sense alè,

De no saber fins quan

Continuaràs plorant.

Plorant per un petó,

Plorant per un record,

Plorant per un amor

Que tot just és mort.

 


I un altre que he trobat...

Tags: amor

servido por endal sin comentarios compártelo

9 Febrero 2009

Amargas palabras...

Amargas palabras

Que hieren el alma;

Espesa amargura

Que estrecha la vida;

Dolor espantoso

Que quita el aliento

De un pobre fantasma

Que baga en el mundo.

Se estremece mi cuerpo

Y lloran mis entrañas,

Mi corazón destrozado

Estalla en mil pedazos.


Poema que escribí hace unos años y lo acabo de encontrar... ¡Cómo pasa el tiempo!

Tags: amor, amistad

servido por endal sin comentarios compártelo

8 Febrero 2009

Resumen nº 3

Como no, debo resumir de nuevo pues he tardado demasiado en escribir. El colapso de ideas sigue en mi mente sin que encuentre el modo de expresarlas.

Han empezado de nuevo las clases; ironías de la vida, ahora que tengo tiempo para estudiar, no me puedo permitir matricular más asignaturas... Así que habrá que emplearse a fondo en las presentes y sacar provecho de dicho tiempo.

Y después de unas semanas de fiestas entre semana descubriendo nuevos lugares, me he tomado un fin de semana de reposo en casa de mis padres. Así que estoy prácticamente en el fin del mundo pasando frío y viendo peliculones uno más deprimente que el otro. ¿Qué tendrán los sábados para que las televisiones pongan películas que te hacen llorar? ¡Los sábados son para divertirse!

Y entre oferta de trabajo y clase, hay una mosquita puñetera que no deja de picarme. Ya apareció hace algún tiempo, y me llevó a afiliarme a un partido político; pero no disponía del tiempo que considero necesario para ejercer mi militancia activa dignamente, de modo que me mantuve al margen durante bastante tiempo. Pero poco después participé en las elecciones municipales de mi pueblo. Y me gustó, sí, me sentí bien haciendo algo por la sociedad, aunque mis ataduras hacia el pueblo en cuestión era prácticamente nulas. Pero me mudé a la ciudad, y el ajetreo de clases, trabajo, nuevas actividades sociales que me proporcionó mi nueva residencia -más cercana a mis amistades - el grupo - que intentamos en ese momento darle un empujón - y la pereza que me da habitualmente relacionarme con personas desconocidas, volvieron a servirme de excusa para no adentrarme en el partido de nuevo.
Pero ahora dispongo de tiempo y la mosquita vuelve a revolotear. Quizás me he cansado de callar mis ideas, es parte de mi estaba un poco rezagada. Imagino que el hecho de que uno de mis amigos más preciados tenga una vida política activa también influye en la mosquita. Y es que cuando me cuenta que ha ido a tal reunión, o que están preparando tal acto; alguna cosa dentro de mí me impulsa a acercarme a la sede del barrio y comunicar mi cambio de domicilio y, así, dejarme convencer de participar activamente.
Es tentador, pero sigo pensando que si participas en política es para dedicarle todos tus esfuerzos; y me pregunto a mi misma si estoy dispuesta a darlo todo o solo es un capricho. Pero, ¿duran tanto los caprichos? Porqué desde que di el primer paso han pasado ya unos cuantos años; y la pequeña revolucionaria que hay en mi se alza cada vez mas indignada cuando veo las noticias.

En fin, no os voy a seguir aburriendo con mis inquietudes cuando ni siquiera las tengo claras.

Buen fin de semana a todos, pasadlo bien y sed malos por mí.

servido por endal sin comentarios compártelo


Sobre mí

Avatar de endal

Yo Siempre Tengo Razón

ver perfil »
contacto »
No tengo mucho espíritu comercial, así que no me gusta venderme. Creo que se va a ver más como soy por lo que escriba, que por lo que pueda poner aquí sobre mí misma. Soy una persona, con sus más y sus menos, intentando abrirse paso por la vida. Adoro a mis amigos, la música y la literatura, entre muchas otras cosas. Y, aunque aquí voy a intentar mostrar mi lado más serio, tengo tendencia a la locura y el delirio, pero para eso ya tengo otras páginas...

Últimos comentarios

Fotos

endal todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera